Necesidad deseperada de amarte,
de sentir en calor de tus sonrisas
en mis nubes grises que emergen de la nada.
Pasos agitados que nos llevan urgentes
a los abrazos y a las ganas que no se ocultan.
Un telefono que suena, tu voz llamando
mi presencia derramando mis sornisas
que despiertan los sentidos mas soñados.
Tu cara en medio de la multitud
que nos separa a dos pasos de la locura
de saberte tan apetecible, tan unico.
Encuentro de bocas que se acercan,
abrazos que envuelven la inaudible
voz de lo interno que explota
dejando al universo indefenso de la magia
que nos damos a diario, cuando llegas,
cuando me miras, cuando el mundo desaparece
y nos quedamos en medio de la calle,
mi cuerpo en el tuyo, mis manos en tu cara,
mi boca en tu aliento, mi cara en tu hombro.
Lo inevitable realizado en un segundo,
en en el cual somos artifices incansables
del amor personificado, tangible, irrevocable.
La eternidad en tus ojos, la melodia en tu voz,
mi estrella toda tuya, diagramando mapas
que te llevan hasta el limite exacto,
en el cual la realidad nos demuestra una vez mas,
que somos uno, que nacimos para amarnos,
acercando cuerpos, enlazando las almas.