Es tan lindo verla llegar, con su pelo despeinado,rubio como el sol,con sus ojos tan grandes, con el mismo color que los mios,que iluminan el lugar de sonrisas.
Es tan perfecta, que a su antojo, se apodera de mis dias sin pedir permiso, maneja mis horarios y me lleva de su mano a un mundo de fantasias, en las cuales las dos, jugamos a no crecer.
Me regala los dias mas soleados, desarmando mis estructuras por completo, suaviznado con su voz de niña, mis tormentas mas peligrosas.
Dueña absoltuta de mi alma, que daria la vida por verla feliz siempre, sonriendo, con paz, como solo ella sabe hacerlo.
Llega y el mundo cambia, con su abrazo eterno, me quedo volando cerca de las nubes, y huelo su perfume por el ratito que ella me deja(hay que ver lo insoportables que podemos ser las madres)
El momento mas feliz de mis dias, es cuando ella se sientra en mi regazo a leer los cuentos que le escribo, y los interpreta y arma debates familiares, en los cuales, como siempre, ella tendra la vision mas pura, esa que solo a su edad podemos tener.
A su lado, no crezco, vuelvo a tener siete años, a saltar la cuerda, a pintarnos sin espejos delante, a reirnos con la cara y la boca, a jugar a ser "grandes" con disfraces, a sentirme viva cada vez que me abraza.
El cielo me regalo un angel el once de noviembre, y el milagro de tenerla se renueva a diario, cuando de su boca salen las priemras palabras de la mañana:
-Hola mami, me abrazas?, me das un beso?
Y yo corro a hacerle cosquillas,feliz de verla ahi,no todos tienen a un angel durmiendo a su lado.