Navegando en tus tormentas
que ya no seran solitarias...
porque contas mis pasos exactos
que me llevaron a tu cielo lleno de rayos
encontados bajo el mismo universo de tus letras.
Dejando las manzanas envenenadas
en un bosque que no se llena de las gotas
de una lluvia que molesta a los ojos
ciegos del no verte cerca.
La luz de unos rayos reconocidos,
me llevaron a tus manos una tarde
cualquiera que cambiaria los rumbos de las naves...
A tientas, asi llegue yo, sin saberlo,
quede atrapada en mitad de tus brazos
imaginarios que me regalaban las caricias
en la distancia que ya no pesa.
Suspirando en mis alas, a la deriva
en medio de tu tormenta encontrada
en un mundo de palabras eternas.
Sumergiendo mi mente en tu boca,
descubriendo el cielo de tus sonrisas
robadas a los truenos pasados.
Desconocidos tan conocidos en vidas
anteriores en las cuales, las excusas
nos separan las bocas, pero no las almas...
Encontrandote en mitad de la tormenta...
en la cual el agua, ya no moja.