Me enseñaste a gritar con la boca abrierta a todos los medos que puedan invadirme.

Me diste lo que mas necesitaba y me dejaste el alma al desnudo con solo una sonrisa que me dicto los limites de la razon.

Me conociste un poco Fenix, un poco mar, sin dejar de ser yo, la dueña de todos tus secretos mas visibles.

Las almas dejaron de ser anonimas y adoptaron las identidades de lo sublime en los pliegues de los dias que pasan mas rapido desde que te tengo.

Desterrando con sonrisas los fantasmas de las dudas que no dejaban que levante mi cabeza para ver mas alla del infinito, cuando fue ese dia que divise tu figura llegando a mi encuentro.

La locura se disfrazo de cordura cuando los cuerpos dejarn de jugar y expulsaron las reglas del no saber el mañana.

Me trajiste a la vida como cuando se vuelve de un largo sueño y me demostraste que las noches pueden ser eternas en las bocas que se unifican creando mitades completas.

Y me enseñaste que el mundo esta ahi para que la mente lo transforme en realidades que no duelen, quemaste sin pedir permiso todo mi pasado que resulto pobre al lado de nuestro presente con futuro cercano.

Dijiste en mi odio, casi en susurros que dejara de luchar por las causas perdidas y me diste mas de una razon para volver a sonreir sin dejar atras mis dolores mas intensos.

Me enseñaste que a veces el silencio tiene la palabra justa, cuando mis demonios rebalsan y mis ojos no te encuentran, entonces te volves mas hombre que nunca, tomas mis manos y me llevas ahsta el mundo de los mortales, en donde los errores tienen el lugar adecuado y piden disculpas.

Me hiciste nena cuando sonrio y mujer cuando te miro a los ojos.

Y con todo eso...todavia me preguntas cuando fue que me enamore de vos?

Fue el mismo dia que me diste tu mano, me miraste a los ojos y me pediste que no te deje.