Sus manos me buscan en cualquier momento y me hacen mas hada que humana.

Cuando es su sonrisa de dientes nuevos la que me espera en cada una de las tardes en las que las dos, jugamos a no crecer mas de lo necesario.

Me dejo llevar hasta su pais de pureza con una sola mirada y me reclama el tiempo que me falta y hace que los relojes dejen de girar cuando me abraza con sus manos chiquitas.

No sabe de mis errores y me dibuja alas para llevarla a volar cuando lo necesita, me deja el alma al decubierto con cada una de sus palabras que me demuestran que soy heroina de sus cuentos, y mama cuando necesita mis abrazos.

Lucho contra sus miedos con una varita que ella misma pone en mis manos, creamos historias para auyentar los monstruos del tiempo.

Con su voz finita, derriba los muros, haciendo el mundo mas facil, cuando es su cabeza la que duerme en mi almohada roida de recuerdos.

Me dio el titulo mas noble, cuando llego a mi mundo lleno de miedos y me hizo ver cual era mi mision en esta tierra que se volvio mas pura desde su primera mirada, cuando tomo con su manito mi pulgar, haciendome invencible en un llanto.

Estreno mi vientre con su cuerpo, lleno de dibujos mi alma, con sus dientes asomando, con sus pasos en un camino que ya no temo porque voy de su mano.

Lleno de olores mis recuerdos, me dio la certeza de tenerla siemrpe, demostrandole al mundo que el vinculo indestructible no lleva la marca de los errores.

Perdona todos mis miedos y me enseña a purificarme en sus dias inocentes en los cuales, vuelvo a tener su edad, vuelvo a sentirme nena-madre, cuando tambien recibo sus retos.

No sabe de pasados, no tiene memoria urgente, no sabe de mis miedos, y acompaña todos mis dolores, enseñandome que no duelen mas de lo necesario, que ese evaporan en los dibujos de un hada que intenta protegerla de todos los males.

Me dio lo mejor de la vida, su precencia en una vida vacia, que no tiene memoria de mis dias sin ella, que no sabe reir si no es en su mirada, que no entiende de miradas si no es en sus ojos tan iguales a los mios.

Puedo reconocerme en sus manos,cuando se que, a pesar de todo lo que pasamos, siermpe estamos juntas, siemrpe vamos de la mano, siempre vuelve a sonreirme cuando me enseña que el amor eterno esta en su nombre.

Creyendo que soy la que enseña, me demuestra que siemrpe puedo aprender de ella, a jugar sin reglas, a correr sin tiempo, a llorar cuando relamente vale la pena, a decir un te quiero sin pudores y a que algun dia, crecera y jugara a ser adulta, dejandome en el alma, los recuerdos de una niñez compartida, en las que las dos, tuvimos algun dia la misma edad.